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lunes, 22 de septiembre de 2025

Carnaval de Cuernavaca 1965

A mediados de los años 60, la ciudad de Cuernavaca atraía a cientos de turistas nacionales y extranjeros que acudían para disfrutar de uno de los mejores carnavales que se realizaban en el país y que competía dignamente con los más importantes, como el de Mérida, Veracruz y  Mazatlán.

Esta fiesta de la alegría comenzó a realizarse en 1965, cuando se conformó un comité organizador integrado por instituciones industriales, comerciales y de servicios turísticos, representadas por importantes empresarios cuernavacenses, como José Luis Carvajal, Kurth Bartholomaus  y don Manuel Suárez. La ciudad se veía diferente, limpia y ordenada, pues cientos de comerciantes se habían reubicado en el moderno mercado Adolfo López Mateos y un nuevo alumbrado de luz mercurial iluminaba la ciudad por las noches.

El carnaval iniciaba en el entonces Jardín de los Héroes, hoy Plaza de Armas, con la ceremonia de quema del féretro del “mal humor”.  Posteriormente, sus cenizas se esparcían a los cuatro vientos. Cuernavaca lucía alegre y bullanguera, era una fiesta de convivencia familiar. Los cuernavacenses, disfrazados o simplemente portando alguna máscara, bailaban y cantaban en las calles con singular alegría, pretendiendo divertirse por todos los medios. Los hoteles estaban a reventar, no daban abasto, era tanta la afluencia de visitantes que el departamento de Turismo tuvo que alojarlos en casas particulares.

La fugaz reina del carnaval era elegida por votación y su coronación se realizaba en el hotel Casino de la Selva. El baile en honor a su graciosa majestad llegó a ser amenizado por importantes orquestas de esa época, como la de Clemente Ojeda o la del maestro Morquecho. Asimismo, se llegaron a presentar artistas como Enrique Guzmán, Los Crazy Birds, Los Belmonts o las Chicas a Gogó, y como maestros de ceremonias estuvieron Manuel “El Loco” Valdés y Luis “Vivi” Hernández.

No podía faltar “El Rey Feo”, mantenedor de la risa y la alegría, personificado por el querido Moy (Moisés Mendoza), quien había sido luchador y a quien recuerdo especialmente en la entrada del cine Morelos, acompañado por su pequeño french poodle, siempre dispuesto a conseguirte una boleto (a cambio de su respectiva comisión) a fin de ahorrarte la larga fila. En los desfiles había coloridos carros alegóricos, como el que presentó Miel Carlota en forma de abeja. Recuerdo especialmente un carruaje que llevaba un enorme barril, jalado por hermosos e imponentes caballos percherones, patrocinado por una importante compañía cervecera.

Había comparsas bailando el tradicional brinco del chinelo, que venían de diferentes pueblos del estado. Se premiaba con dinero en efectivo a la mejor presentada y al mejor chinelo. No faltaron las mojigangas, las bandas de charleston, los carros antiguos, así como hombres vestidos de mujeres y mujeres vestidas de hombres.

Por las noches se realizaba el desfile tlahuica, en el que participaban 500 elementos con un espectacular vestuario. Portando antorchas que utilizaban en el Festival de la Luna Llena, en la pirámide de Teopanzolco. También se presentaron en ese lugar los voladores de Papantla y un espectacular juego de pelota mixteca entre los equipos Cuernavaca y Oaxaca.

Multitudinarios bailes populares se realizaron en Tepetates y en el Melchor Ocampo, en donde importantes orquestas llegaron a tocar, como la de Carlos Campos. También se realizaron bailes y concursos de disfraces en diferentes salones de fiestas. En el lienzo charro hubo grandes corridas de toros, en donde se presentaron famosos toreros, como Juan Silvetti, Manolo Espinosa “Armillita” y Carlos Cruz Portugal. En el Jardín de los Héroes y el Jardín Pacheco se llegó a organizar la Gran Carrera Nacional de Go-Karts.

Otras actividades que se realizaron fueron concurso de mariachis y huapangos, carreras de costales y burros, concurso de clavados chuscos, se presentaron grupos de teatro y juegos pirotécnicos amenizados por la tradicional estudiantina Minerva. Finalmente, el carnaval terminaba con el entierro de Juan Carnaval... y malas administraciones municipales terminaron enterrando el carnaval...

miércoles, 17 de septiembre de 2025

Sobre Carpas y Caravanas

Carpas y caravanas
Por Pablo Ortega Mata (sampetrino@yahoo.com.mx)
 
Hace muchos años, demasiados para mi edad, las famosas carpas visitaban nuestra hermosa provincia mexicana, Teatro Virginia Fábregas, y el Teatro Tallita entre otros, realizaban el recorrido ejecutando sus presentaciones hasta en los pueblos más modestos, a todos ellos llevaban la cultura, pues año con año efectuaban su temporada en cada uno de los centros de población. Se podían apreciar programas musicales de revista, puestas en escena de obras clásicas y novelas de corte policiaco o románticas, presentadas con un extraordinario profesionalismo no obstante la carencia de guardarropa e iluminación.
 
En Saltillo las carpas solían levantarse en la calle de Colón y Emilio Carranza, ahí duraban varias semanas presentando en forma escalonada varias obras para que el público conocedor no se aburriera al ver las mismas caracterizaciones de los artistas, y como eran pocos los que traían en su grupo, en ocasiones solicitaban algunos buenos mozos y mujeres bonitas de la localidad para que interpretaran tal o cual personaje, lo que traía como consecuencia que las butacas de la carpa se vieran agotadas, ya que todos queríamos ver al paisano o paisana 
que hacía su debut en teatro, claro que no siempre se hacía buen papel, ya que, si los que tenían experiencia la regaban, pues qué podíamos esperar de alguien que se lanza improvisadamente. 
 
Robertito, oriundo de la capital coahuilense, era la atracción para mucha gente, no se lo perdían por nada del mundo, algunos quizás aún se acuerden de él. San Pedro de las Colonias no era la excepción, fue una de las ciudades en donde aterrizaba anualmente el Teatro Virginia Fábregas, una carpa medio derruida, las sillas de madera rechinaban cada vez que alguien se movía durante la presentación, trayendo como consecuencia que el público silenciara al causante de tamaña distracción. 
 
En cierta ocasión uno de mis amigos ahora ya profesional casado y con hijos, fue contratado para suplir a uno de los artistas que se encontraba indispuesto, más bien borracho, porque lo habíamos visto en el Salón Bahía echándose sus pajuelazos.
 
Según comentó el amigo, se trataba de salir vestido con túnica y huaraches y en la cabeza una corona de laureles, no iba a decir nada. Sólo caminar de un lado a otro por el escenario, debidamente maquillado, volteando al cielo, implorando,... como meditando. Cuando empezó la obra, todos estábamos atentos viendo la función, de pronto uno de los ahí presentes reconoció a mi amigo y gritó: Miren ese del ropón es el chato!. Todos volteamos y reconocimos a nuestro paisano, verlo vestido así fue tan cómico que toda la paisanada ahí reunida empezamos a reírnos con sonoras carcajadas, eso hizo que el chato se enfureciera, se paró al frente y señalándonos con el índice, nos gritó: Ya cabrones! 
 
Los Apson en la Caravana Corona
Si siguen riéndose me bajo. Así se las desgastaban los artistas y los paisanos improvisados. Casi al mismo tiempo de las carpas, se dio inicio a las caravanas de artistas por parte de dos cervecerías; La Modelo y La Moctezuma, gracias a esa competencia comercial el público disfrutó la presencia de los artistas del momento en aquella época. 
 
La Caravana Corona llegaba en camiones de pasajeros, y la Caravana Carta Blanca llegaba a las ciudades como si fuera un carnaval, hermosos carros de madera tirados por monumentales caballos percherones recorrían las calles principales, los artistas saludaban al público desde las carretas de madera que lucían espléndidas, adornadas con flores de colores y algunas barricas de cerveza de utilería.
 
Gloria Rios en el autobus de la Caravana Corona
Se presentaban en los estadios o en los cines más grandes de las ciudades, llevando con ellos a los mejores artistas del momento; Marco Antonio Muñiz, Los 3 Diamantes, César Costa, Manolín y Shilinsky, Hermanas Huerta, Hermanas Hernández, Los Polivoces, Mantequilla, Hermanos Carreón, Los Churumbeles de España, Vitola, Lucha Villa, Las Kúkaras, Hermanas Vicary, Hugo Aveldaño, el Ojón Jasso, Viruta y Capulina, Manolo Muñoz, Enrique Guzmán, Alberto Vázquez, Los Hooligans, Los Yorsys, Elvira Quintana, Peter Weber, Chatanooga, Los Xochimilcas, Magda Franco, La Tigresa, Pompín y Nacho, sin que faltara El Piporro, Virginia López, los Johnny Jets, El Calambres, Borolas, Los Yenkas, Julio Aldama, Fabricio, el Profesor Zovek, El Palillo, el enano Santanón, entre otros. De no haber sido por estas caravanas, jamás tanta gente hubiera conocido a los artistas de su predilección a tan bajo costo. Así es esto.
 
Fuente: http://www.math.ubc.ca/~rozada/writings/Spock.pdf Pd: Por cierto, existe un buen libro sobre la Caravana Corona titulado "La Caravana Corona - Cuna del espectáculo en México" que no se si se siga vendiendo, es de 1995....pero se los recomiendo....GZ

Las Ventanas

Les dejo esto sobre el grupo Las Ventanas, publicado en su disco LP 'Paquete de Aniversario' publicado en 1998, y con notas de su pr...